- Letter from Sweden 03 -


Valkommen till Rosendals Trädgard, eso es lo que dice mi nueva carta llegada desde Estocolmo. 


Aunque podría haber dicho, métete en el sobre y viaja hasta uno de los sitios más bonitos de la ciudad. Marta ha conseguido que me traslade e imagine uno de sus sitios favoritos en su nuevo hogar: una especie de invernadero-café que estoy deseando visitar en cuanto pueda escaparme a Suecia. Nos sentaremos, y charlaremos de nuestras vidas mientras escogemos nuevas semillas para plantar en nuestros respectivos jardines, como si tuviéramos la boca llena de flores. 

- Este es un proyecto conjunto con Marta Vargas, puedes ver Letters from Sweden #1 y #2 y Letters from Galicia #1 y #2 -


Valkommen till Rosendals Trädgard, that's what says my new letter arrived from Stockholm. But It could have said: put yourself inside the letter and travel till on of the most beautiful places of the cityMarta has gotten me to move and imagine one of her favorite places in her new home: a kind of greenhouse-cafe that I'm wishing to visit when I'll travel to Sweden. We'll sit, and talk about our lives while we choose new seeds to plant in our gardens, as if we had our mouths full of flowers. 

- This is a project I'm doing together with Marta Vargas, you can also see the Letters from Sweden #1 and #2 and the Letters from Galicia #1 and  #2 -

- Calendario de Junio -



 La llegada de la primavera ha traído un montón de flores a nuestro jardín, tengo pendiente identificar una a una qué tipo de flores son y hacer una especie de herbario.


Ojalá pudiera, además, guardar en un frasco los olores que desprenden por la mañana cuando todavía contienen algo de humedad de la noche. 
Los olores dan sutileza a los momentos. Cuando estuve en Suecia el año pasado entré en una cabaña, que olía a mar y al paso del tiempo. Encontré un libro de botánica del que me fascinaron sus dibujos y cubierta, y he utilizado una de las fotos que le hice para la lámina de junio. Que cada uno cierre los ojos, se imagine perdido en una cabaña y intente sentir el olor que desprendía el libro, lleno de polvo y con flores secas entre sus páginas. Feliz fin de semana! Podéis descargar la lámina aquí. 

- Jarrón resquebrajado -



"Nuestra alma tiene una grieta que, cuando se consigue tocar, suena como un valioso jarrón resquebrajado y reencontrado en las profundidades de la tierra"


Hay frases que consiguen que se pare mi mundo, y ésta es una de ellas. Mientras leo De lo espiritual en el arte, de Kandinsky, preparo mentalmente una charla para el proyecto Inspira, al que me han invitado a participar. No sé exactamente qué voy a decir, pero tengo claro que quiero hablar de emoción, porque yo no entiendo de técnica fotográfica. Para mí es más fácil entender a ese jarrón, enterrado en las profundidades, al que se rescata de vez en cuando con una imagen que sale de lo más profundo de nosotros mismos. 

- Despertar -


Lo reconozco, estuve a punto de no despertarme. El día anterior no había parado, y una charla con Ade, en pijama y hasta casi las 2 de la mañana me tentó a retrasar el despertador. 


Normalmente me cuesta despertarme tan temprano, pero siempre que lo hago tengo la agradable sensación de poder aprovechar el día al máximo. Cuando estaba camino del Monte Aloia, ya se me había olvidado lo bien que estaba en mi caliente cama. Tenia una imagen en mi cabeza pero no estaba segura de poder encontrar el sitio adecuado y de poder expresar exactamente lo que veía. Hacía algo de frío, y Ade, que estaba en busca de unos caballos salvajes que habíamos intuido a lo lejos del prado, me vio y después de las risas fantaseando sobre un posible pastor madrugador que paseara por ahí, me ayudó a hacerme estos autorretratos mientras veíamos salir el sol. Llegamos a casa con los zapatos mojados y el frío en el cuerpo, contentas por saber que había muchas otras personas a las que también les sonó temprano el despertador y habían ido en busca del sol para formar parte de la segunda edición del Proyecto Despierta. Un bonito proyecto de Álvaro Sanz, al que me encanta seguir en sus locuras y capacidad para tocar, a través de la fotografía, esos pedacitos escondidos que todos tenemos en el alma. 

* la imagen del texto escrito a mano no es mía, la encontré aquí

- Con los ojos cerrados -


Las decisiones tomadas precipitadamente no siempre son mis aliadas, y muchas veces cometo errores por no tener en cuenta las consecuencias de un plan apetecible pero que no encaja con mi agenda o mis obligaciones.


Esta vez, en pijama desde la puerta de casa, despidiendo a Álvaro que se iba de camino a Asturias después de un intenso y agotador rodaje, decidí montarme en el coche, con lo puesto y 4 cosas que cogimos rápido y mal. Además de las risas que nos acompañaron durante 6 horas hasta nuestro destino tuve la grata sorpresa de conocer a María, una de esas personas que te deja con una sonrisa en la boca. 
El cansancio que llevaba acumulado hace que mis recuerdos de esos días estén un poco nublados, eso si, sé que volveremos a coincidir pronto y podré devolverle un poco de su generosidad. Algo me dice que no me equivoqué, que subir a ese coche fue una decisión acertada aunque me pareciera una locura en su momento. Y que dejarnos llevar siempre puede acabar en una cena improvisada, en una preciosa ciudad desconocida, en casa de alguien a quien acabas de conocer pero con quién te irías de viaje con los ojos cerrados. 

- Kinfolk Flower Potluck en Madrid -


El mes pasado estuve en Madrid de la mano de Ana y Elena y Kinfolk Magazine, fotografiando uno de los workshops que han organizado en distintas ciudades del mundo. 


A primera hora de la mañana llegaron a Do Design infinidad de flores de Elisabeth Blumen. Ella fue quién impartió el Flower Potluck y enseñó a los asistentes a escoger, combinar y preparar las flores para obtener unos ramos de ensueño. Fue todo un gustazo poder fotografiar todo lo que allí se cocía: flores, pétalos, mesas de óxido y madera, coronas de olivo para todos los asistentes y sonrisas de un domingo por la mañana que cada vez se volvía más encantador. Más tarde Ana y Elena tenían preparada una deliciosa comida: quiche de puerros, camembert fundido con ajos, paté artesanal, ensaladas, cous cous y un postre exquisito que puso la guinda a un taller organizado con todo el gusto y amor que podáis imaginar. Ya estoy pensando en lo que nos tienen preparado para el próximo taller en Madrid, ésta vez en Grey Elephant
Allí nos vemos! 

- Calendario de Mayo -



Hice éstas fotos cuando todavía vivíamos en la otra casa y ni tan siquiera sabíamos que nos mudaríamos en unos meses. 


Estaba podando unos crisantemos que se habían secado y metí un par de ellos en una botella que nos sirve para aguantar las velas. Las flores secas ahí dentro, además de algunos restos de cera en el fondo de la botella, crearon un pequeñísimo jardín invernadero. Viéndolas, recuerdo el frío que pasamos en esa casita perdida en el monte, en un invierno en el que no paró de llover y en el que ya no sabíamos dónde meter la leña para que se secara y poder encender un buen fuego cada mañana.  Poco a poco va llegando el buen tiempo, y el frío nos parece menos frío, y ya no recordamos los  imprescindibles calcetines y chaquetas de lana. Pasará el verano, la sal en el pelo y los días largos. Poco a poco volverán a florecer los crisantemos, recordándonos los efímeros ciclos de la naturaleza y del valor que tiene un día soleado en medio de una semana de lluvias. 


He utilizado una de las fotos para el calendario de mayo, que podéis descargar aquí. Feliz día!

- sun leads me home -


La manera como el sol se va alargando día a día e ilumina cada rincón de la casa es pura magia. 


Hoy hace mucho viento y se oye a través de las pequeñas grietas de las ventanas de madera, haciendo que la casa cruja entera de arriba a abajo. Llevo unos días con la casa para mí sola y veo, desde la soledad, matices que sólo se pueden ver cuando uno deja de querer compartir todas sus emociones, las guarda para sí mismo y las graba en su memoria como un pedazo arrancado del mundo. Y así he pasado la tarde, guardando pedazos de nuestro hogar en mi memoria y conociéndome un poco más.
Cuando vivía en casa de mis padres, solía encerrarme a escuchar música en mi habitación, y de vez en cuando sucedía: Descubría una canción que me salpicaba el corazón y no podía parar de escucharla, una y otra vez, desgranando cada palabra y significado. The water me ha acompañado musicalmente hoy, mientras contemplaba el atardecer a través de mi cámara, sabiendo que la soledad me es necesaria para llorar con una canción sin que nadie me vea, sin un motivo, sólo por pura emoción.  

- Rosa Silvestre -


Ayer fuimos un par de horas a la orilla del río que separa nuestra casa de Portugal. 


De camino, tuve un ataque de no se qué, pero habría cogido un avión a Barcelona sólo por estar hoy, unas horas, paseando entre libros y flores. Me cayó un pequeño sermón sobre lo comercial de las fiestas y sobre lo bonito que es regalarse flores y libros en días inesperados. Lo sé, lo sé, dije. Pero esta mañana no he podido evitar que mi corazón saltara de alegría al ver, encima de mi escritorio, una rosa silvestre recién cortada de nuestro floreciente jardín. Y he pensado en lo bonito de los detalles que se tienen sin condición, sólo suponiendo la felicidad ajena y la sonrisa matutina que deja una despedida de una mañana de Abril. Gracias. 

- Letters from Sweden #02 -






Ya os conté hace unos días el proyecto que teníamos entre manos Marta y yo. 


Cartas que viajan en el espacio Estocolmo - Galicia y que nos unen con hilito imaginario donde vamos colgando pedazos de nuestro día a día. Llevaba varios días fuera de casa, y estaba deseando llegar y disfrutar de un poco de cotidianidad. Descubrí el sobre nada más entrar por la puerta, pero no fue hasta el día siguiente por la mañana, en la cama recién levantada, que fui descubriendo los textos, postales, flores y cariño que encerraban el pequeño paquete. Y empecé el día transportándome a la mesa de Marta, imaginando como escogía cada fragmento, como los apilaba por tamaños y como sus dedos los envolvían con un rústico hilo marrón, ese mismo hilo que une nuestras cartas viajeras. 

I told you some days ago about the project I'm working on with Marta. Letters that travel through the space Stockholm - Galicia and that unite us with an imaginary thread where we hang on pieces of our every-day. I was away for some days and I was wishing to arrive home and to enjoy a bit of daily-life. I discovered the letter when I entered into the house, but it wasn't till next morning in bed, just awake, that I began to discover the texts, postcards, flowers and affection that were inside the little package. And I started the day transporting myself to Marta's desk, imagining how she chose every piece of paper, how she piled them up and how her fingers surround them with a rustic brown thread, the same that unites our travelling letters.